Nuestro Volcán
El Ilaló es mucho más que un volcán: es agua, memoria y cultura. Un símbolo vivo del valle de Quito que hoy necesita protección urgente.
Importancia histórica y cultural
El Ilaló ha sido habitado desde tiempos ancestrales y guarda algunos de los vestigios humanos más antiguos del Ecuador, junto con fósiles de fauna pleistocénica. Su energía mística ha acompañado a generaciones como espacio de espiritualidad, medicina holística y encuentro cultural. En sus laderas conviven comunas y barrios con prácticas de agroecología, educación alternativa y proyectos culturales que mantienen viva la memoria de este volcán. Además, ha sido escenario de luchas comunitarias y de defensa territorial que lo convirtieron en un símbolo de identidad para Quito y sus valles. El Ilaló no es solo paisaje: es historia, cultura y pertenencia.
Valor ecológico
El Ilaló es un ecosistema clave para el equilibrio del valle interandino. Sus bosques nativos y quebradas abastecieron durante siglos a la población local con entre 70 y 80 ojos de agua. Aunque hoy muchos se han perdido, aún quedan fuentes vitales que permiten la vida de comunidades y de la biodiversidad del lugar. En sus suelos se siembran especies nativas como aguacate, guabo, nogal o chirimoya, y se han identificado aves, mamíferos y flora de gran valor ecológico. Sin embargo, la deforestación histórica y el avance urbano han fragmentado estos ecosistemas. Proteger sus bosques, quebradas y manantiales significa asegurar agua, suelos fértiles y biodiversidad para el presente y el futuro
Amenazas actuales
El Ilaló enfrenta una de las mayores crisis de su historia. La presión inmobiliaria ha expandido urbanizaciones hasta los límites del Bosque Protector y más allá. La construcción de la Ruta Viva abrió la puerta a planes industriales y residenciales de gran escala que fragmentan el territorio. Incendios forestales recurrentes, tala indiscriminada y el uso inadecuado del suelo han reducido drásticamente la cobertura vegetal y puesto en riesgo la biodiversidad local. Estas amenazas no solo afectan al ecosistema, sino también a las comunidades que dependen de sus recursos. Defender al Ilaló significa frenar la urbanización descontrolada, proteger los manantiales y asegurar que este paisaje histórico-cultural no desaparezca bajo el cemento.
Por qué protegerlo hoy
El Ilaló es agua, vida y memoria. Su pérdida significaría un golpe irreparable para Quito y sus habitantes. Protegerlo hoy es garantizar fuentes de agua limpias, un paisaje cultural único y un modelo de convivencia sustentable en los valles. Es también un acto de justicia con las generaciones que heredarán este territorio.
Súmate a la Comunidad
Cada voz, cada mano y cada acción cuenta para proteger al volcán. Sé parte de Ilaló Verde: participa en una comisión, asiste a eventos o apóyanos difundiendo.